jueves, 20 de junio de 2013

Intestinos, parte esencial para nuestra salud.

Intestinos

Una parte esencial de nuestro organismo.

¡Largo pero interesante!

Conocemos que los tenemos, cual es cual pero cuando algo pasa dentro de ellos muchas veces no comprendemos que pasa, por que pasa y como solucionarlo.

Tenemos que empezar a conocerenos y a estar consciente de la función de estos para poder cuidarlos y no padecer de ninguna molestia.


Intestinos y colon


Intestino Delgado
De Largo mide entre 3 y 5 mts de largo en una persona viva y llega hasta 8 metros en una persona muerta.

Diámetro- En promedio el intestino delgado de un humano adulto mide entre 2.5 y 3 centímetros.

Aunque el intestino delgado sea mucho más largo que el intestino grueso, se le llama delgado debido a su diámetro comparativamente más pequeño.

El intestino delgado se divide en tres partes: duodeno (26 cm), yeyuno (2.5 m) e íleon (3.5 m).
La principal función del intestino delgado es la absorción de los nutrientes necesarios para el cuerpo humano.
Es la parte del tubo digestivo que inicia después del estómago y acaba en el ciego del colon.
Se divide en tres porciones: duodeno, yeyuno e íleon.
Se localiza entre dos esfínteres: el pilorico, y el esfínter ileocecal, que lo comunica con el intestino grueso.

 El quimo que se crea en el estómago, del bolo alimenticio mezclado con el ácido clorhídrico a partir de movimientos peristálticos se mezcla con las secreciones biliar y pancreática (además de la propia duodenal) para no romper las capas del intestino delgado (ya que este tiene un pH ácido) y es llevado al duodeno.
El tránsito alimenticio continúa por este tubo de unos seis metros a lo largo de los cuales se completa el proceso de la digestión, el quimo se transforma en quilo y se efectúa la absorción de las sustancias útiles.
El fenómeno de la digestión y de la absorción dependen en gran medida del contacto del alimento con las paredes intestinales, por lo que cuanto mayor sea éste y en una superficie más amplia, tanto mejor será la digestión y absorción de los alimentos.
Esto nos da una de las características morfológicas más importantes del intestino delgado que son la presencia de numerosos pliegues que amplifican la superficie.
El intestino grueso mide entre 1 y 1.5 metros de largo y de diámetro mide aproximadamente 7.6 cm

 

Intestino Grueso

El intestino grueso comprende  la segunda pieza del canal alimenticio.

El intestino grueso consiste en el intestino ciego y el colon.

Comienza en la región ilíaca correcta de la pelvis  (la región apenas en o por debajo del combés derecho) donde está continúa del intestino delgado y continúa encima del abdomen. Atraviesa a través del ancho de la cavidad abdominal, y , continua a su punto final en el ano.

Función Importante del intestino grueso

La función mayor del intestino grueso es absorber el agua de la materia indigesta restante de la comida y transmitir el material de desecho inútil del cuerpo.

Estructura del intestino grueso

El intestino grueso se compone del colon y del recto.

El colon es una estructura tubular que es alrededor 1,5 m, cerca de un cuarto de la longitud del pequeño intestino. Su diámetro más grande está en el intestino ciego (7,5 cm) y el más estrecho del sigmoideo (2,5 cm). El colon es contínuo con el intestino delgado de la válvula ileocecal y los extremos finalmente en el borde anal. 

Las partes del colon incluyen el colon ascendente, transversal y descendente.

El recto es 10 cm de largo en el adulto. Comienza en la reflexión peritoneal y sigue la curva de la conclusión del sacro en el canal anal. El canal anal es 5 cm de largo en el adulto, tiene demarcaciones superiores y más inferiores discretas.

Sobre la superficie del intestino grueso son las fibras de músculo longitudinales llamadas las tenias coli, cada uno cerca de 5 milímetros de ancho. Hay tres bandas y comienzan en la base del apéndice y extienden del intestino ciego al recto. 

Hay los sacculations llamados haustra que son características del intestino grueso, y lo distingue del descanso de los intestinos.


Funciones del intestino grueso

El intestino grueso realiza varias funciones importantes en la digestión. Sus funciones principales son:

Agua Absorbente

Terminando el proceso de la digestión que ocurre en gran parte en el intestino delgado. Tarda casi 24 a 30 horas para terminar el proceso digestivo. La digestión o la subdivisión Adicional de alimentos no ocurre aquí sino que ayuda absorbiendo el agua y haciendo los taburetes sólidos.

Amortiguación de vitaminas

El intestino grueso también ayuda en la amortiguación de las vitaminas hechas por las bacterias que viven normalmente en el intestino grueso. Éstas son bacterias cómodas llamadas las bacterias comensales. Hay sobre 700 especies de bacterias que realicen una variedad de funciones.

Ruptura comensal de estas bacterias los polisacáridos o las fibras indigeridos en dieta en los ácidos grasos de cadena corta. Éstos se pueden absorber por el intestino grueso por la difusión pasiva. Las bacterias también producen el gas (flato), que es una mezcla del dióxido del nitrógeno y de carbono, con las pequeñas cantidades de los gases hidrógeno, metano, y sulfuro de hidrógeno. Éstos resultan de la fermentación bacteriana de polisacáridos ingeridos.

Estas bacterias también producen una gran cantidad de vitaminas. El más importante de éstos es la Vitamina K y Biotina (una vitamina de del complejo B).  Una persona que depende de la amortiguación de las vitaminas formadas por las bacterias en el intestino grueso puede hacer vitamina deficiente si está tratada con las drogas tiene gusto de los antibióticos que matan a las bacterias comensales.

Reducir acidez y protección contra infecciones

La mucosa del intestino grueso también secreta los bicarbonatos para neutralizar la acidez creciente resultando de la formación de estos ácidos grasos y de otros componentes digestivos en partes anteriores de los intestinos.

La capa de la mucosa del intestino grueso también actúa como barrera de la mucosa y protege contra infecciones e invasiones microbianas.

Producir los anticuerpos

El intestino grueso, terminando en el apéndice, formano  varios tejidos que desempeñan un papel importante en  la inmunidad. Los tejidos linfoides del intestino grueso también ayudan en la producción de anticuerpos y de anticuerpos reactivos de la cruz. Estos anticuerpos son producidos por el sistema inmune contra las bacterias comensales normales pero pueden también ser activos contra bacterias dañinas relacionadas y prevenir así infecciones.

  Retortijones
¿Que son y por que se producen?

  Tenemos varias causas por las cuales sufrimos de Espasmos o Retortijones.
Una de ellas es producida por la ingesta de lácteos, se llama:


Síntomas de intolerancia a la lactosa

Los síntomas comunes incluyen náuseas, calambres, hinchazón, gases y diarrea, que comienzan aproximadamente entre los 30 minutos y 2 horas después de comer o beber alimentos que contengan lactosa. La severidad de los síntomas varía dependiendo de la cantidad de lactosa que cada persona pueda tolerar.
También puedes padecer:
  • Gas.
  • Diarrea.
  • Inflamación estómacal.
A pesar de que la intolerancia a la lactosa no es una condición peligrosa para la salud, los síntomas pueden ser muy incómodos. Gas, hinchazón, calambres estomacales, diarrea y náuseas son los síntomas más comunes. Estos síntomas pueden comenzar tras sólo 30 minutos o hasta dos horas después de comer o beber alimentos que contienen lactosa. La severidad de los síntomas es diferente para cada persona y depende de la cantidad de lactosa que una persona puede tolerar.
Estudios recientes han descubierto que muchas personas que tienen intolerancia a la lactosa puede tener tomar uno o dos vasos de leche con la comida, en momentos distintos y sin experimentar síntomas. La gente con intolerancia a la lactosa, también puede ser capaz de tolerar los alimentos como el queso curado, que tiene menos lactosa, o el yogur, que tiene una bacteria que digiere la lactosa.

Lista de los síntomas de la intolerancia a la lactosa

La lista de los principales síntomas de la intolerancia a la lactosa, obtenidos de varias fuentes, incluyen:

Otro seria:

Síntomas del síndrome del intestino irritable

Causas

No está claro por qué los pacientes presentan este síndrome, pero, algunas veces, ocurre después de una infección intestinal. Esto se denomina síndrome del intestino irritable posinfeccioso. Igualmente, puede haber otros desencadenantes.
El colon está conectado al cerebro. Las señales van y vienen entre el intestino y el cerebro. Éstas influyen en el funcionamiento intestinal y los síntomas. Los nervios pueden volverse más activos durante momentos de estrés, lo que provoca que los intestinos sean más sensibles y se compriman o se contraigan más.
Este síndrome puede ocurrir a cualquier edad, pero a menudo comienza en la adolescencia o a principios de la vida adulta y es dos veces más común en las mujeres que en los hombres.
Aproximadamente 1 de cada 6 personas en los Estados tiene síntomas de este síndrome. Esta afección es el problema intestinal más común que lleva a que los pacientes sean remitidos al especialista en el intestino (gastroenterólogo).

 En los niños el síndrome del intestino irritable o colon irritable pueden producir dolor de cabeza, náuseas o moco en las heces. También puede ocurrir que un niño con esta enfermedad coma menos para tratar de evitar el dolor. Algunos niños desarrollan los primeros síntomas de este síndrome después de un acontecimiento estresante, como la dentición, un ataque de la gripe, problemas escolares o problemas en casa. El estrés no causa el síndrome del intestino irritable, pero puede desencadenar sus síntomas.
Los principales síntomas del síndrome del intestino irritable son
La mayoría de la gente tiene diarrea o estreñimiento, pero algunas personas tienen ambos.
Otros síntomas son
  • Moco en las heces
  • Inflamación o hinchazón del abdomen
  • La sensación de que no has terminado de defecar cuando ya lo has hecho
El síndrome del intestino irritable es un término usado para describir el malestar en el intestino, colon o intestino grueso. Sus síntomas pueden incluir cólicos, distensión abdominal, gases, mucosidad en las heces y cambios en los hábitos intestinales. Algunas personas con que padecen este síndrome, padecen estreñimiento, y sus heces pueden ser dura, seca y su deposición, dolorosa. En otros casos, quienes padecen este síndrome, producen heces sueltas y diarreas frecuentes. Algunas personas alternan estreñimiento y diarrea. A veces una persona que sufre síndrome del intestino irritable tiene un impulso de defecar con calambres, pero no puede hacerlo.
Los síntomas del síndrome del intestino irritable pueden ser:
  • Cólicos dolor en el abdomen
  • Estreñimiento
  • Diarrea
  • Alternancia de estreñimiento y diarrea
  • La sensación de que no has terminado de defecar
  • Gases
  • Distensión abdominal
  • Moco en las heces

Lista de los síntomas del síndrome del colon irritable

La lista de los principales síntomas del síndrome del colon irritable, obtenidos de varias fuentes, incluyen:


SÍNDROME del COLON IRRITABLE (SCI)


El SCI, que parecen las siglas de un cuerpo especial de policía secreta, es una enfermedad bastante incomprendida, mal diagnosticada y a casi todo el mundo que tiene problemas intestinales, sin razón científicamente probada, le ‘endosan’ esta enfermedad. Vamos, que hace de enfermedad intestinal multiusos. Pero tenemos que saber que casi todos, en un momento dado, hemos experimentado puntualmente los síntomas de un SCI y se convierte realmente en un problema serio cuando empieza a formar parte de nuestra vida diaria.
Los afectados de este síndrome se sienten incomprendidos por sus médicos pero hay que decir que no existe ninguna prueba médica que confirme si alguien está afectado por el SCI y sólo tenemos una larga lista de síntomas que nos hacen creer que pueda ser lo que tenemos.
Podemos definirlo como una enfermedad gastrointestinal que presenta espasmos musculares e inflamación del intestino grueso, dolores abdominales y alternancia de diarreas y estreñimiento pero sin tener una causa orgánica ya que en las exploraciones no se revela ningún mal funcionamiento de los órganos. Lo que si se sabe es que los intestinos se encuentran en un movimiento contínuo con exceso de borborigmos (ruidos y borboteos intestinales).
A este síndrome también suelen llamarlo colon espasmódico, intestino irritable, colitis mucosa, diarrea nerviosa, estreñimiento espático, colon espámico…como vemos, nadie se aclara muy bien con este SCI.
Antes se consideraba un asunto psicosomático y algo de ello sigue teniendo ya que el estreñimiento es como una resistencia a ‘dejarse ir’, a dejar las cosas correr, a no querer desprendernos de lo antiguo y negarnos a dar paso a lo nuevo; y la diarrea es como un temor y soledad mezclados con exceso de ansiedad o un rechazo a la vida o una huida.
Un intestino grueso destrozado, deformado y enfermo por culpa de alimentos agresivos, irritantes y emociones malsanas.
Un intestino grueso destrozado, deformado y enfermo por culpa de alimentos agresivos, irritantes y emociones malsanas.
El sistema digestivo se encuentra hiperactivo e hipersensible y le afecta cualquier emoción (aunque sea mínima) que podamos tener. Se sabe que un sistema nervioso alterado ejerce un efecto en ciertas sustancias químicas y hormonas del cerebro mandando mensajes al intestino que hacen que tengamos ‘vaciados’ más frecuentes o parada total y absoluta de evacuación. Como veis, el cerebro y el intestino están en comunicación constante. Pero también, el intestino tiene su propia capacidad de ‘pensar’ y se le conoce como sistema nervioso entérico, es decir, como el cerebro gástrico, ya que es la única parte de nuestro cuerpo que puede controlar sus reflejos (vaciado intestinal sin intervención del cerebro). Seguro que a los estreñidos les encantaría poder ordenar a sus intestinos a que evacuaran en cualquier momento pero como habéis comprobado el que manda aquí es el intestino grueso.

La ansiedad y las preocupaciones también tienen un efecto directo y negativo sobre los intestinos desestabilizando el sistema nervioso y las glándulas suprarrenales. Hay muchas situaciones emocionales, vitales, físicas y ambientales que pueden agravarlo: depresión, falta de vitalidad, alimentación deficiente o de baja calidad, toma de medicamentos, estrés, infección intestinal, bajos niveles de ácido gástrico, parásitos intestinales, problemas ginecológicos, intolerancia a alimentos, suplementos de hierro, quimioterapia o radioterapia.
Lo que se puede destacar en este síndrome es que el tiempo de la digestión va demasiado deprisa y muchas de las partículas mal digeridas irritan el intestino haciendo que se vacíe de repente. Por eso, hay episodios de diarrea con períodos de suspensión intestinal. También este sindrome suele aparecer con el síndrome premenstrual y actualmente muchas mujeres lo padecen unos días antes de su menstruación.

Veamos los síntomas que podrían decirnos que tenemos SCI:
- Ansiedad, apatía, ataques de pánico, cansancio.
- Borborigmos (ruidos en las tripas).
- Dientes apretados (bruxismo).
- Dolor de espalda.
- Estreñimiento.
- Fluctuaciones de peso.
- Náuseas, vómitos.
- Sensación de evacuación incompleta.
- Calambres.
- Diarrea.
- Dolor abdominal, dolores de cabeza.
- Flato, gases.
- Moco en las heces.
- Dolor rectal intenso.
- Ulceración o irritación anal.
Podemos comprobar que estos síntomas son muy parecidos a la intolerancia a la lactosa, al gluten, a la enfermedad de Crohn, a la colitis ulcerosa, a la diverticulitis y a los cálculos biliares. También las personas que se les ha extirpado la bilis pueden tener estos síntomas.
Por tanto, debemos empezar a cuidarnos y hacer algunos cambios para ver si nuestra condición mejora. Si no es así tendremos que pedir otra segunda opinión, descartar el SCI y averiguar qué es lo que pasa en nuestro interior intestinal.

Sugerencias para beneficiar y cuidar a nuestros intestinos:


- Eliminar los alimentos que sabemos que nos son irritantes, como por ejemplo el salvado de trigo que muchos médicos sin conocimientos nutricionales lo recomiendan por el tema de la fibra. El salvado de trigo es un alimento super agresivo en los intestinos delicados ya que los irrita. Y ojo con las galletas, panes y repostería que lo llevan. La solución tampoco está en las semillas de lino (linaza) que, al igual que el salvado, irritan nuestros intestinos y además nos crean dependencia, es decir, si no tomamos semillas no evacuamos. Por tanto nos hacemos ‘adictos’ al lino y lo que buscamos es no tener que depender de ningún producto en particular.  Si necesitamos fibra para regular nuestros intestinos es mejor buscarlo en alimentos suaves y nutritivos como las verduras y cereales integrales. 
 otros alimentos que debemos evitar: aspartamo, sacarina (todos los edulcorantes artificiales), sorbitol (se encuentra en chicles sin azúcar y son muy irritantes), aditivos químicos (rellenos, aglutinantes, emulsionantes, almidones modificados, fructosa, lactosa, números E), leche de vaca, alcohol, bebidas gaseosas, café, alimentos fritos y grasos, margarinas, productos para untar, refinados (harinas, pastas, arroces blancos), carnes rojas, azúcar blanco y todos los alimentos que lo contengan, huevos, naranjas, zumos de fruta…
Analicemos unos cuantos de ellos para saber qué es lo que hacen en nuestro interior:
Las frutas: Atractivas a la vista, jugosas y refrescantes pero muy agresivas en los intestinos delicados y con SCI.
Las frutas: Atractivas a la vista, jugosas y refrescantes pero muy agresivas en los intestinos delicados y con SCI.
Azúcar
Al azúcar no se le puede considerar un alimento por mucho que nos lo quieran vender así, es más bien un ladrón de nutrientes en toda regla. Además su aumento rápido en los niveles de azúcar en sangre paraliza las contracciones rítmicas del intestino delgado y ralentiza el trayecto de los alimentos haciendo que la flora intestinal se alimente de azúcar por más tiempo causando mayor efecto negativo sobre las bacterias intestinales (‘engordando’ a las bacterias malas), formando de gas y otras infecciones más difíciles de curar (candidiasis).
- El café 
es una bomba relojería si tenemos un sistema digestivo e intestinal delicado ya que si se toma en ayunas y si además lo acompañamos con el típico zumo de naranja (típico desayuno) nos entrarán retortijones y nos obligará a ir corriendo al baño. Ir corriendo al baño no significa que tengamos unos intestinos estupendos y bien entrenados y limpios sino que nuestra vesícula biliar está sobreexcitada y agredida con el resultado final de una diarrea e irritación intestinal pudiendo crear con el tiempo una úlcera en el intestino grueso. 
Lo mismo ocurre al tomar naranjas (cualquier cítrico), ciruelas, kiwis o zumos de frutas (los industriales son todavía peores) en ayunas o con el estómago vacío. En casi todos los problemas del sistema digestivo hay que eliminar durante una temporada las frutas y las verduras crudas.

- La leche de vaca es bastante difícil de digerir a causa de su azúcar, la lactosa. No aporta ningún beneficio a los niveles de calcio del organismo, al contrario, nuestro cuerpo consume calcio y magnesio para reducir el exceso de acidez causado por la proteína de la leche. Uno de los síntomas claros de intolerancia a la lactosa es la diarrea. Comentar que la leche de soja tiene los mismo síntomas que la intolerancia a la lactosa en los intestinos delicados (Más info en ‘La Verdad sobre la mentirosa Leche de Soja’ y en ¡Adiós Soja Querida!)
- Las carnes rojas son bastante difíciles de digerir y es otro de los causantes del SCI ya que su digestión es muy lenta (unas cinco horas) y los componentes de la carne en su trayecto digestivo se deterioran y van expulsando toxinas que irritan el intestino y acidifican nuestra sangre. Todo esto se acrecienta si las carnes provienen de la ganadería industrial ya que están llenas de antibióticos, hormonas y otros ingredientes indeseables.
Bebidas alcohólicas.
- Todos hemos comprobado cuando hemos bebido más de la cuenta que nuestros intestinos se aceleran provocando diarreas y olores nauseabundos ya que el alcohol irrita ya no sólo al intestino sino a muchos otros órganos como el hígado o los riñones. Así que es mejor evitarlo.

- Los huevos también suelen desencadenar un ataque de SCI y más si son de producción intensiva (gallinas criadas en condiciones pésimas y alimentadas con piensos transgénicos, criaderos industrializados)

- Los frutos secos (y sobre todo los tostados y salados industriales) se hacen bastante difíciles de digerir y más si solemos tener problemas digestivos ya que sus elevados niveles de grasa unidos a su fibra insoluble se convierten en un trabajo laborioso para estómago e intestinos delicados.

- Todos conocemos las buenas propiedades de las verduras pero en esta condición hay que ir con cuidado con la familia de la coles (bruselas, brócoli, coliflor…) ya que se descomponen en derivados sulfúricos que liberan grandes cantidades de gas; y con la cebolla y sus parientes (ajo, puerro) que producen el mismo efecto. Así que es mejor que las evitemos. Las demás verduras  debemos cocinarlas bien y no tomarlas nunca crudas.

- El maíz en todas sus formas se considera un destrozatripas en los casos de SCI. Además actualmente casi todo el maíz que se vende es transgénico.

- Con las leguminosas tener mucho cuidado con los frijoles y se recomendarían sólo las  lentejas. Es muy importante cocinarlas bien: dejarlas en remojo toda la noche y al día siguiente enjuagarlas y  al cocerlas ir quitando las espuma que aparezca al. Si queremos beneficiarnos de sus nutrientes debemos quitarles la piel con un pasapurés y tomarlas en forma de crema.
Estas son algunas sugerencias para ayudaros a cuidar tus intestinos irritados y si queremos que se regeneren deberemos cambiar radicalmente de alimentación, o mejor dicho, de nutrición, y empezar a aportar alimentos realmente nutritivos. 
Uno de mis alimentos medicinales favoritos para sanar y regenerar cualquier problema intestinal o estomacal es el kuzu (Más info en ‘Regeneración Intestinal con Kuzu’).

Otras recomendaciones:

Eliminar el estrés: Es fácil recomendar que se elimine el estrés y difícil ponerlo en práctica pero tenemos que poner de nuestra parte: meditar, respirar bien (respiraciones completas), practicar Yoga o Tai Chi, hacer terapia emocional que nos ayude a controlar nuestras emociones y a quitarnos esas descargas físicas y mentales que tanto nos incomodan.

Dormir lo necesario: Es muy importante ya que es el momento donde nuestro hígado se regenera y nos ayuda a eliminar los excesos del día. Si tenemos un hígado sano nuestros intestinos funcionarán de maravilla. Hay una relación muy cercana entre hígado e intestino grueso.

Acupuntura: Las preocupaciones y las tensiones provocan un estancamiento de la energía en el hígado y el bazo que desemboca en un mal funcionamiento gastrointestinal. Y la acupuntura sé que puede ayudarnos tanto emocional como físicamente.

Muchos medicamentos recomendados por los médicos alopáticos como antiespasmódicos, relajantes de los músculos del tracto gastrointestinal o los laxantes están llenos de colorantes, edulcorantes artificiales y aditivos químicos que sólo aliviarán momentáneamente los síntomas pero no irán a la raíz, no regenerarán nuestro sistema intestinal y simplemente pondrán un parche.
 Si realmente queremos sanarnos tenemos que hacer frente a nuestros problemas con valentía y constancia para nutrir a nuestro cuerpo como se merece y mimarlo para que pueda regenerarse y volver a su origen que es estar sano.



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