martes, 21 de mayo de 2013

Emociones negativas y como salir de ellas.



Cuando atravesamos situaciones dolorosas nos encontramos experimentando muchas emociones negativas que no sabemos o no podemos manejar.

Muchas veces nos enojamos con nosotros mismos porque creemos que deberíamos sentirnos mejor o por no saber salir de estos estados.

Pero las emociones son grandes aliadas porque nos muestran qué es lo que nos sucede en realidad para poder así solucionarlo. No es bueno acallarlas o hacer de cuenta que no las vivimos porque de esta manera solo agravamos el problema y nos perdemos la gran oportunidad de conocernos mejor y crecer.

Lo malo en esto es permanecer más de la cuenta en estados en los cuales vemos todo negro porque desde acá nada bueno puede surgir y solamente vamos a lograr incrementar esta negatividad con pensamientos, sentimientos y acciones negativas o destructivas.

Para que puedas superar esta situación de una forma sana y rápida, te expongo algunas ideas:

Primero: Permítete vivir la emoción.

Tómate un tiempo y trata de entender qué es lo que sientes, qué emoción te genera, en qué parte de tu cuerpo la experimentas.

Algunas veces creemos que nos sentimos de determinada manera por un hecho en particular que vivimos, pero cuando nos detenemos y tratamos de interpretar qué es lo que nos pasa podemos descubrir que en realidad nos sucede otra cosa que ni siquiera sabíamos que nos pasaba.

Este primer punto es el comienzo para sanar nuestras emociones.

Segundo: No creas que siempre debes estar bien o feliz.

Hay muchos momentos que sentirnos bien no nos es posible y esto no significa que esté mal o sea incorrecto. Es normal y sano atravesar diferentes etapas, como de tristeza, desesperanza, dolor, etc. porque es parte de nuestro desarrollo. Lo importante es que te permitas vivir esta etapa y que no la perpetúes más de la cuenta.

Tercero: Busca hacer algo diferente.

Una vez que pudiste descubrir qué es lo que te sucede, que ya lo haz hecho consciente, es momento de hacer algo para salir de este estado.

Aquí es necesario que aprendas a conocerte y descubras qué cosa o qué acciones te pueden ayudar a cambiar tu estado de ánimo.

Para que de orientes te enlisto algunas actividades:

  • · escuchar música
  • · bailar
  • · realizar alguna actividad física
  • · leer
  • · pintar
  • · pasear
  • · regalarte unos masajes
  • · hablar con amigos
  • · comer algo rico
  • · darte un baño de tina
  • · jugar con niños
  • · mirar una película o videos divertidos
  • .
Busca lo que te haga bien a ti en el momento que lo necesites ya que no siempre será lo mismo. 

Cuarto: No te impacientes o te desesperes.

El que hagas algo para cambiar el estado anímico no significa que tus problemas se resuelven. Pero lo que sí logras con esto es centrarte en otra polaridad, más positiva, en la cual las ideas o las soluciones puedan surgir.

Si ves todo mal no podrás cambiar nada, en cambio si comienzas a sentirte mejor iras notando que te vuelves más creativo para poder afrontar lo que necesites de otra manera y con otra actitud.

En resumen: busca descubrir qué están queriéndote “decir” l date permiso para sentirte mal y busca hacer algo para no permanecer en este estado más de la cuenta. Y recuerda que, cuando logras sentirte bien anímicamente es cuando se abren puertas que parecían no existir y surgen oportunidades y soluciones que de otra manera no hubieses podido descubrir.
  

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