martes, 28 de octubre de 2014

Nuestro cerebro larga vida.....

Seguimos estimulando nuestro cerebro  para fortalecerlo 
 
            Hemos ido incrementando en años, la población es cada vez más mayor y eso se debe a los descubrimientos y avances en la ciencia médica, la salud se ha convertido  en algo muy importante  para la mayoría de las personas tanto para los que entran en una edad de adulto joven  como para aquellos que se aproximan a etapas en las cuales la calidad de vida empieza a declinar por el desgaste natural de la edad.
            El cerebro posee una capacidad  muy importante y es la plasticidad, gracias a la cual podemos aprender, cambiar o desechar pensamientos limitantes por otros más creativos. Con su ayuda y nuestro trabajo tenemos la facultad de modificar las costumbres que nos hacen vulnerables a situaciones de deterioro, remplazándolas por otras que nos beneficien.
            El aprendizaje cambia la estructura física del cerebro, es decir, que se fortalece con el ejercicio mental, trabajar y practicar los ejercicios que hemos visto y los que veremos ahora, organizan y reorganizan la mente, por lo tanto, el ejercicio mental cambia nuestro modo de percibir y comprender la realidad. 
 

 
Consejos para despertar el potencial creativo de tu cerebro, (Néstor Braidot) 
 
  • Descubre tus mapas mentales, uno a uno. Reflexiona sobre ellos, cuestiónalos. Combate antiguos perjuicios, como “siempre lo hemos hecho de esta manera”.
  • Destruye las “recetas” propias y ajenas. Rara vez lo que fue bueno en el pasado lo es en el presente.
  • Incentiva tu propia curiosidad: fíjate en los niños e incorpora el hábito de preguntarte, aunque sea de forma mental, todo lo que los demás consideran obvio.
  • Analiza tu nivel de motivación. ¿Qué te motiva? ¿Qué te deja indiferente? ¿Por qué?
  • Arriésgate: atrévete a ver más allá de lo socialmente aceptado y defiende tus ideas, por disparatadas que te parezcan.
  • Relájate: tomate tiempo para pensar en otra cosa, púes  en esos momentos suelen aparecer las mejores ideas. Puedes hacerlo mientras meditas, centrándote en las piedras que estas pisando para no caerte en un río o, simplemente, durmiendo. Las pausas te ayudaran a olvidar los intentos erróneos y los callejones sin salida. Además, el descanso es el mejor aliado de la inteligencia metaconsciente.
  • Aprende a dominar tus pensamientos. Libera a tu cerebro del toxico afecto de las emociones negativas.
  • Dedica parte del día a realizar ejercicio aeróbico: muchas investigaciones neurocientíficas avalan sus beneficios para el cerebro.
  • No fuerces tu mente. Recuerda que el cerebro metaconsciente procesa más información de la que crees, de una forma más eficaz que el cerebro consciente.
Algunos trucos para mantener tu cerebro sano y activo 
 
Detecta todo lo que te produzca estrés y haz los cambios necesarios. 
  1. Selecciona los alimentos adecuados y come menos cantidad.
  2. Practica un deporte o actividad aeróbicas.
  3. Vive en compañía y amplia las relaciones sociales.
  4. Revisa los hábitos cotidianos: evita el tabaco y las drogas, consume alcohol con moderación, duerme bien y descansa.
  5. Evita la rutina y los apagones emocionales. Viaja, conoce nuevos lugares y personas.
  6. Ríete, disfruta de los pequeños detalles.
  7. Evita las relaciones toxicas.
  8. No dejes de aprender.
  9. Realiza ejercicios de entrenamiento neurocognitivo.
  10. ¡Ponte manos a la obra! 
  • Incluye en tu agenda al menos treinta minutos al día de ejercicio aeróbico (si pueden ser cuarenta y cinco minutos, mucho mejor: comprobaras los beneficios en tu cuerpo a largo plazo, pero te recomiendo que pongas atención en los beneficios a corto plazo, pues así tendrás más ganas de practicarlo, me refiero a los de tu mente. Comprobaras como te sientes mejor, mejorara tu estado de ánimo y te sentirás orgulloso al terminar.
  • Práctica ejercicios variados ¡cambia de rutina!aunque sean solo cinco minutos al día. Me refiero a ejercicios que impliquen la activación de muchas áreas diferentes del cerebro de forma inesperada, para aumentar el alcance de la actividad mental.
  • Súmale el estiramiento: no es necesario que dediques mucho tiempo, pero que suceda. Los ejercicios de alargamiento aumentan la circulación cefalorraquídea y mejora nuestra capacidad de concentración.
  • Pasea acompañado: invita a tus amigos a pasear y aprovechar el paseo para hablar y poneros al día, como hace la doctora Jennifer Carter  con sus pacientes. Puedes hacerlo en familia, con tu pareja, tus hijos… andar juntos mientras os contáis vuestras cosas.
  • Realiza juegos de coordinación y lateralidad:
1.      Levanta el pie derecho y haz círculos a la derecha con los dedos del pie mientras dibujas el número  6 con la mano derecha.
2.      Ahora haz círculos a la derecha con los dedos de su pie izquierdo mientras dibujas en el aire el número 6 con la mano izquierda.
3.      Levanta los dos pies y haz círculos a la derecha con los dedos mientras dibujas en el aire un 6 con ambas manos.
4.      Juegos con los ojos. Siguiendo con la mirada a tu dedo, mientras haces dibujos con el mismo. Por ejemplo, puedes dibujar el símbolo del infinito o hacer ochos.
5.      Busca dos lápices coloca uno  en cada mano y dibuja a la vez en un papel triángulos cuadrados y círculos.
6.      Escribe con papel y lápiz. Escribe tu nombre 5 veces con la mano derecha y 5 con la mano izquierda. Después puedes hacer lo mismo haciendo círculos y líneas rectas, 5 veces con cada mano. También puedes probar a hacerlo, sujetando el lápiz con las dos manos a la vez. ¡Veras que además es divertido! 
  • Haz juegos para activar los sentidos:
1.      Alégrate la vista. Disfruta de las imágenes de la naturaleza a través de un documental o un video. Hoy en día es sencillo gracias a youtube. Es como tomar un baño de neurotransmisores para tu cerebro.
2.      Mientras que haces un ejercicio de respiración lenta y profunda, inhala el olor a flores o frutas. 
  • Atrévete con ejercicios de shock sensorial:  imaginando el sabor y el olor de los siguientes alimentos todos mezclados entre sí:
1.      Chocolate con leche y carne.
2.      Leche y encurtidos.
3.      Mostaza y helado.
4.      Zumo de naranja y pollo especiado.
 
  • Practica ejercicios para entrenar el hemisferio izquierdo: (relacionado con las funciones del habla, escritura, es secuencial y lógico,  entre otras cosas): recita los números de 1 a 100. teniendo en cuenta las siguientes instrucciones mientras cuentas: en los números múltiplos de 3, levanta la mano izquierda; en los números divisibles por 4, levanta la mano derecha; en los números divisibles por 3 y 4, aplaude con las dos manos; por último, en los números divisibles por 5, haz ruido con los pies en el suelo. Este ejercicio puede hacerse  en grupo y es mucho más divertido.
  • Practica ejercicios para entrenar el hemisferio derecho: (relacionado con lo emocional, la creatividad, lo holístico, etc.): coge papel y lápiz y escribe en un minuto un breve párrafo que incorpore las siguientes palabras no relacionadas: hombre, árbol, coche, partido, vidrio, ratón. Puedes ir variando las palabras cada vez que hagas este ejercicio. Hacer competiciones con otras personas a ver quien tarda menos en hacerlo, y leer después los textos, también puede ser muy divertido.
 
Una sana alimentación
 
 

 
  • Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo: es la frase que toda abuela ha pronunciado en algún momento para “sugerir” a quienes han buscado saltarse la primera comida del día, que no lo hicieran. La frase no es trivial, y se ha demostrado que responde a una cierta lógica. Tony Goldstone, miembro del Clinacal Sciences Centre de Londres, escaneo el cerebro de aquellos que esquivan el desayuno y encontró que, en ellos, las áreas de la cabeza que interpretan el placer se activan al ver comida con alto nivel calórico. Como previsible contrapunto, la actividad cerebral es mucho menor si la persona ve alimentos livianos o bajos en calorías. Para tu cerebro, saltarse el desayuno o desayunar poco, implica no solo comer más en el almuerzo, sino también buscar y elegir platos cargados y poco sanos… y llegar a la cena con un hambre atroz. El cerebro necesita energía para funcionar correctamente  a lo largo del día y lo consigue gracias a la ingesta de alimentos. Si tienes hijos, no permitas que se salten el desayuno o desayunen poco, porque les bajara la glucosa y eso afectara a su redimiendo durante el día. Ten en cuenta que han pasado entre diez y doce horas en ayuno durante la noche y si no toman energía por la mañana, probablemente se sentirán apáticos, decaídos y hasta se dormirán por las esquinas. Siguiendo esta línea, es fundamental evitar que la cena sea excesiva pues obligara al estomago a trabajar  más de la cuenta por la noche, y al día siguiente estarás cansado y tendrás propensión a tener dolencias estomacales. Al final es un círculo vicioso: si cenas mucho, por la mañana no tendrás a penas hambre y desayunaras poco, y así se instaura un hábito bastante perjudicial para el rendimiento de nuestro cerebro.
  • Sigue una dieta mediterránea: aceite de oliva, cereales integrales, pescado y fruta, podría proteger el cerebro de sufrir lesiones que están relacionadas con pequeños infartos cerebrales, según ha demostrado recientemente Nikolaos Scarmeas, de la universidad de Columbia. Scarmeas también ha comprobado que esta dieta reduce el riesgo de enfermedad de Alzheimer.
  • Por si no te ha quedado claro, ¡toma magnesio!
  • Toma tè verde: mejora la memoria. Millones de chinos no podían estar equivocados. Las propiedades químicas de la bebida más popular del gigante asiático, que forma parte de su tradición  desde hace varios siglos, contribuyen a la generación de células cerebrales y beneficia la memoria e inteligencia espacial. Esta afirmación deriva del estudio encabezado por Yun Bai, un profesor de la Thiird Military y medical University of Chongqing, que analizo los múltiples puntos fuertes del te verde.
  • Dosifica la cafeína: la acción estimulante de la cafeína sobre e sistema nervioso central depende de la dosis. En pequeñas dosis inhibe el sueño y disminuye la sensación de cansancio. Favorece la concentración aumentando el rendimiento  intelectual, disminuye el tiempote reacción y proporciona cierta euforia y bienestar. Pero cuidado con la dosis: dos tazas de café son capaces de reducir la dosis de adenosina (como recordaras, produce un efecto sedante que nos ayuda a dormir) en un 50 por ciento durante dos horas. Es importante que evites tomarla por la tarde y mucho menos por la noche.
  • Bebe agua: tu cerebro necesita hidratación. Bebe al menos 8 vasos de agua al día y en momentos de estrés, al menos 16. el agua facilita la transmisión eléctrica y ayuda a desintoxicar el cuerpo, entre otras  cosas. Mantenerse hidratado es decisivo para memorizar, ya que basta con perder más de 2 por ciento de agua corporal para disminuir la capacidad de memoria a corto plazo, según una revisión de estudios, de la doctora Ana Adán, de la universidad de Barcelona. Por muy leve que sea la deshidratación, implica un desequilibrio del medio interno que puede repercutir negativamente en la capacidad cognitiva.
  • Alcohol en su justa medida: dosis elevadas ejercen un efecto muy negativo sobre el cerebro, pues destruye neuronas en el hipocampo, que como ya sabes es una estructura vital para formar nuevas neurona. Produce un daño muy fuerte  a las arterias, empeora la salud cardiovascular que puede incidir en el infarto cerebral o hemorragias en el cerebro. Otra cosa bien distinta es tomar uno o dos vasos de vino al día, que tiene un impacto positivo para nuestro corazón. Aunque algunos neurólogos, como por ejemplo el doctor  Amen, afirman que no merece la pena arriesgarse a ingerir ni una gota de alcohol, por el impacto cerebral y las posibles secuelas.
  • La dulzura tiene su precio: cuidado con el azúcar, el azúcar simple de bollería, refrescos azucarados, algunos zumos, dulces, etc, solo sirven en pequeñas cantidades de hecho, si tomamos mucho de estos alimentos, nuestras neuronas se pueden deshidratar por la pérdida de agua. El abuso de chucherías entre los niños puede impactar en la falta de concentración en el colegio. Los mejores azucares, el mejor combustible para nuestro cerebro, son los que pasan lentamente a la sangre, como son los procedentes del pan, patatas, legumbres o pasta. La fructosa (forma de azúcar encontrado en vegetales, frutas y miel) es un buen aliado.
  • Consume grasa insaturada: además de oxigeno y glucosa el cerebro necesita grasa. El 30 por ciento del cerebro como mínimo es grasa, pero grasa insaturada, en particular omega-3 fundamental para proteger y formar las células del cerebro. Es imprescindible usar todos los días aceite de oliva y, con frecuencia, frutos secos y pescado azul.
  • Prepara la lista de la compra: para evitar comprar sin tener una cuenta tu cerebro, es fundamental que de antemano pienses lo que necesitas. Si no lo haces, probablemente te dejes levar por los recursos “marketinianos” e incluso “neuromarketinianos” que aplican los supermercados y grandes superficies. Al final compraras lo que quieren que compres. Si te da pereza lo del papel y lápiz, existen un montón de aplicaciones para el móvil que te ayudaran a hacer la lista de la compra, ¡son geniales!
  • Incluye alimentos aliados en tu lista de la compra: apúntate a alimentos ricos en vitamina B como leche desnatada, pavo y huevos cuya yema tiene lecitina, vitaminas (A, E D y B) y minerales. Cereales como la avena, rica en vitamina B1 y proteínas ayuda al sistema nervioso y mejora la memoria corto plazo. Frutas y hortalizas ricas en antioxidantes como la zanahoria (betacarotenos) y los arándanos (ricos en vitamina C y potasio) activan las enzimas que protegen las neuronas y mejoran la memoria a largo plazo.

 
 
 
  • Toma zumo de granada todos los días: esta recomendación nos la hizo el doctor Raúl Espert cuando le hice la entrevista. Al zumo de granada lo llaman nutracéutico (unión de nutricional y farmacéutico) por sus increíbles beneficios. Aumenta los niveles de testosterona hasta un 30 por ciento, interesante, sobre todo porque con la edad vamos perdiendo la testosterona y por eso desciende el deseo sexual y envejecemos. La corriente anti-aging- medicine inyecta directamente la testosterona, previo pago de una interesante cantidad, en los pacientes. Es saludable para muchísimas dolencias y tiene propiedades antimicrobianas: si dejas caer una gota de zumo de granada sobre microbios, ¡se los carga!
  • Consume plantas: Ginkgo biloba es una planta con propiedades vasodilatadoras que mejora la circulación de la sangre cerebral. La bacopa monnieri  es otra planta que mejora la trasmisión nerviosa favoreciendo el aprendizaje, la memoria y la concentración. El romero contiene sustancias como diterpenos, taninos, flavonoides y ciertos aceites que favorecen el riego sanguíneo y la alimentación de las neuronas facilitando la concentración y la memoria.
  • Toma verdura: se necesita un chute de energía para tu cerebro. Por ejemplo, en situaciones difíciles o en época de exámenes consume mucha verdura porque aportan potasio, magnesio, acido fólico y fibra que ponen tu cerebro a pleno rendimiento, además de ayudar a regular el tránsito intestinal. Te sentirás bien, estudiaras mejor y rendirás más fácilmente.
  • Toma pescado: para evitar que se encoja tu cerebro. Un estudio realizado por la Universidad de California, en los Ángeles, concluye que aquellos que consumen menos pescado en su dieta tiene un menor volumen cerebral, que es el equivalente a dos años de envejecimiento.
Tomado del blog de http://haciaunavejezdigna.blogspot.com.es 
BIBLIOGRAFIA: 
CHOPRA  DEEPAK Y DAVID SIMON: Rejuvenecer y vivir más. (2009). ED. ZETA.
BRAIDOT. Nestor: cómo funciona tu cerebro. (2013). ED. Dummies.
J. GELB Michael y HOWELL Kelly: El poder del cerebro. (2014). ED. Equipo difusión del libro.


ROMO. Marta: Entrena tu cerebro “Neurociencia para la vida cotidiana”. (2014). ED. Alienta.

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