sábado, 25 de enero de 2014

Reflexologia en pies.






Los pies no solo se han hecho para caminar o patear un balón, la mente inquieta y observadora del ser humano ha descubierto todo un cosmos en ellos. Lo que hoy conocemos como Reflexología, es el estudio que demuestra que existen unos canales naturales en el cuerpo que discurren desde los pies a la cabeza y que unen diferentes zonas del organismo. De lo que se desprende que, masajeando un determinado punto de la planta del pie, podemos minimizar e incluso eliminar dolencias. 
La reflexoterapia ya se conocía en la China 3000 a.C.; incluso era conocida y practicada en el antiguo Egipto. En nuestro mundo occidental comenzó a conocerse en la década de los sesenta, principalmente en los Estados Unidos. Dada su eficacia pronto y con ‘paso seguro’ se fue extendiendo su práctica por el resto del mundo. Numerosas son las dolencias que aplaca debido a que con un “simple” masaje, activamos puntos energéticos que a su vez activan determinados órganos. Según los expertos no está indicado su empleo en caso de fracturas óseas o problemas de ligamentos. 
Como si de un mapa se tratase, la planta del pie ‘da pie’ a conectar con todo nuestro ‘microcosmos orgánico’. Dicen que el masaje debe ser suave pero constante, utilizando los dedos pulgares. Sus efectos son casi inmediatos, pero debemos dar continuidad en el tiempo a la terapia. De no recurrir a un reflexólogo, con todo su conocimiento y experiencia en el tema, es muy práctico y saludable que luego de un intenso día de trabajo, de andar o estar muchas horas de pie, nos tomemos unos minutos en “acariciar” tan noble zona que nos conecta con la Tierra.
Entre que nuestra actual forma de vida nos impide andar descalzos, la moda“antes muerta que sencilla”  y el no poner atención y mimo a la zona que sustenta continuamente nuestro peso, muchas de las dolencias que nos aquejan seguirán en aumento. 
Andar sobre suelos duros y uniformes nos hace eliminar varices y estrés. Acaso no habéis notado el bienestar general luego de una agradable caminata por las tibias arenas de la playa… También es eficaz andar con los pies descalzos sobre canto rodado o tierra húmeda. El contacto directo con la tierra parece que además nos recarga con su poderosa fuerza. 
Pero estemos siempre alerta donde pisamos, nuestra maravillosa “máquina” orgánica no es consciente de la inconsciencia e incivismo de otros “congéneres”. No sea que tengamos que ‘poner pies en polvorosa’ para acudir al centro sanitario más cercano. 
“Juguemos” más con nuestros pies, no nos quedemos en un simple ‘pintar las uñas’ o lucir el zapato más bonito pero incómodo. Démosle el juego que se merecen, nuestro cuerpo y nuestra mente nos lo agradecerán de por vida y además, gastaremos menos en medicamentos y atenciones sanitarias. ¿Que de eso se trata, no es verdad?…

De los pies a la cabeza:

Nuestra cabeza alberga lo que para unos es un órgano y para otros un “músculo”. Lo de músculo viene en razón a que si no se ejercita se muere y si él se muere para qué queremos los pies. Recuerdo un chef un tanto olvidadizo que cuando olvidaba poner sal en el suculento plato, pedía disculpas, se llevaba la encomienda mientras mascullaba la frase ‘mientras esta cabezota tenga unas piernas’… Dato claro que demostraba poseer unos ágiles pies pero un menor rendimiento intelectual. Y tú, querido lector, te estarás preguntando ¿Qué tendrá que ver el pobre cocinero con lo que estamos “cociendo” en este artículo?… Pues ni más ni menos que recordar la famosa cita de Juvenal ‘Mens sana in corpore sano’.Lograr que nuestro cuerpo se equilibre con nuestra mente y viceversa. Para ello contamos, entre otras, con la técnica de la Regresión. 
Nuestro Cerebro, órgano mayor del sistema nervioso central y centro de control para todo nuestro cuerpo, tiene una capacidad de proceso y almacenamiento que supera con creces a las más potentes computadoras del momento. Todo se “graba” ahí, las buenas y las malas experiencias, nuestras conductas y deseos. En su intrincado laberinto nos podemos encontrar con las sorpresas más inverosímiles que son parte nuestra y salen a la luz de vez en cuando, pesando en nuestra vida. En mi investigación como hipnólogo  he presenciado cómo, personas con problemas de ansiedad, depresión, fobias, relaciones conflictivas, disfunciones sexuales o trastornos de conducta y todos aquellos problemas de origen psicosomático, desaparecían completamente al realizar una Regresión hipnótica.
Es como si “el viajar en el Tiempo” pero en tu tiempo individual, te permitiese hacer una limpieza y orden de tu propio interior. Consiguiendo de esta manera ese equilibrio que todos deseamos en nuestra vida. La clave está en revivir la escena que motivó dicho síntoma y automáticamente, con la ayuda del terapeuta, desaparece el conflicto.
En otro momento, hablaré de la Regresiones a supuestas ‘vidas pasadas’ con casos experimentados y estudiados personalmente que nos dejarán boquiabierto. El mundo de la Mente es como un Universo en miniatura, del cual aún no sabemos si es ‘finito’.

1 comentario:

  1. MUY INTERESANTE. Y SI ME SIRVIO PORQUE HAY COSAS QUE YO NO SABÍA DE LOS PIES, DE MIS PIECITOS QUE ME CARGAN LAS TRES CUARTAS PARTES DEL DIA, Y YO NO SOY CAPAZ DE CUIDARLOS, APAPACHARLOS.

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