Mostrando entradas con la etiqueta Bienestar Fisico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bienestar Fisico. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de noviembre de 2015

Salir de tu zona de Confort, diez razones.

Diez razones para salir de tu zona de confort

Muchos piensan que la zona de confort está compuesta por todas aquellas situaciones agradables que nos rodean y que traen placer a la vida. La verdad es que no es así. 
La zona de confort la componen todas las situaciones, buenas y malas, a las que ya estamos acostumbrados y que diseñan una rutina. Esa rutina, así sea detestable, nos evita cuestionar, pensar, tomar decisiones.
Ese es el único confort que nos procura: el de movernos por inercia. La zona de confort es como esa burbuja en la cual nos resguardamos para que todo siga igual. Aún si nos quejamos y nos parece insoportable, seguimos ahí por esos miedos y ese facilísimo que se convierten en hábito.
El precio es muy alto. No salir de la zona de confort es prácticamente renunciar a la vida, al crecimiento. Seguimos ahí, vegetando, mientras los años pasan y nuestra vida se empobrece cada vez más. Aquí hay diez buenas razones para que hagas algo importante por ti mismo: salir de tu zona de confort.
“La vida comienza donde termina tu zona de confort”
-Anónimo-

1. Descubrirás potencialidades que no conocías

No es una frase de cajón. En realidad, es sorprendente todo lo que llegamos a descubrir acerca de nosotros mismos cuando nos atrevemos a hacer algo que se sale de lo habitual. Cuando nos decidimos a ir tras algún objetivo que no creíamos ser capaces de lograr. En cada ser humano hay muchas habilidades y destrezas que están ahí, dormidas, esperando una ocasión para manifestarse.
En la rutina se impone la ley del menor esfuerzo, porque precisamente para eso se diseña. Solo las situaciones excepcionales nos exigen lo mejor de nosotros mismos. Y ahí es cuando descubrimos que podemos hacer mucho más de lo que creíamos.

2. Lograrás ser más flexible

alicia en el país de las maravillas
Cuando te instalas en un solo punto de vista, sin darte cuenta, dejas de percibir muchos ángulos de la realidad, tal vez más provechosos o interesantes. Salir de la zona de confort te permite aproximarte a nuevas formas de mirarte y de mirar tu vida.
Esto se traduce en una mayor flexibilidad en tus apreciaciones y en el modo en que vives. En otras palabras: te vuelves más adaptable. Y una mayor capacidad de adaptación se traduce en más habilidad para sortear cualquier situación difícil.

3. Adquirirás mayor confianza en lo que eres

Cuando descubres que lo único que te faltaba era decisión y que en realidad, eres capaz de hacer muchas más cosas de lo que creías, inmediatamente aumenta la confianza que tienes en ti mismo y comienzas a realizar todo aquello que en un principio tenías miedo.
La inseguridad se alimenta precisamente de no intentarlo. Si dejas de pensar tanto y más bien actúas, más temprano que tarde te das cuenta de que en verdad, puedes ir mucho más allá de lo que imaginabas. Y sentirás más aprecio por lo que eres.

4. Eliminarás muchos miedos

Los mayores miedos nacen de la indecisión y de la inercia. El miedo crea su propio círculo vicioso: como tienes miedo, entonces no lo intentas y te quedas donde estás. Y como no lo intentas, el miedo se enquista y crece.
La mayoría de las veces, por no decir que todas, el solo hecho de actuar disipa un miedo. Por lo general, el temor se va diluyendo a medida que se avanza. Lo único difícil es comenzar; si lo haces, notarás cómo muchos de esos grandes temores desaparecen.

5. Sentirás que tu vida es más emocionante

marinero en su barco
Atreverte es algo que le imprime una sensación de aventura y desafío a tu vida. Las rutinas llevan a una sensibilidad muy plana, en la que todo es predecible y, por lo mismo, frecuentemente aburrido. El cambio remueve el mundo emocional. Se desempolvan sensaciones muy agradables como la capacidad de sorpresa, la curiosidad y el afán de descubrir.

6. Se incrementará tu creatividad y tu inteligencia

Hasta las grandes inteligencias se estancan cuando no se les ofrecen estímulos permanentes. La inteligencia es como un músculo, que necesita ejercitarse para funcionar bien. La rutina apenas si te exige un uso mínimo de tus capacidades intelectuales.
Lo mismo pasa con la creatividad. Solo las situaciones nuevas provocan nuevas respuestas y nuevas soluciones. Salir de la zona de confort es darle ocasión a tu creatividad y a tu inteligencia para que se manifiesten.

7. Crecerán tus ganas de vivir

Cuando la vida deja de ser una eterna repetición de lo mismo, se torna muchísimo más interesante y digna de ser vivida. Si te sientes más a gusto contigo mismo y poco a poco descubres que eres capaz de mucho más de lo que imaginabas, seguramente va a aumentar tu aprecio por la vida.

8. Desarrollarás una mejor manera de relacionarte con los demás

Para poder tener buenas relaciones con otros, primero debemos tener una buena relación con nosotros mismos. Si no estás a gusto con lo que eres, o lo que haces, difícilmente podrías ser capaz de valorar lo bueno de todas las personas que te rodean.
Salir de la zona de confort, descubrirte, vencer miedos y sentirte más feliz de vivir es algo que redundará en una mejor relación con los demás. Notarás cómo los conflictos disminuyen y tienes mayor capacidad para ver lo bueno de cada persona.

9. Experimentarás más intensamente el aquí y el ahora

Experimentar el aquí y el ahora es una forma de plenitud. Cuando los esfuerzos, la atención y el entusiasmo se concentran en el momento actual, es porque ese instante es un tiempo de realización personal. Salir de la zona de confort no te deja espacio para otra cosa que no sea atender al presente. Necesitas toda tu atención y todo tu empeño para sortear esa situación novedosa que se extiende frente a ti.
pareja viendo las estrellas

10. Te harás más independiente

Al incrementar la confianza en tus propias posibilidades, sentirás que necesitas de los demás de una manera diferente. Son un complemento maravilloso de lo que eres, no tus bastones, ni tus refugios. Ser independiente, a la vez, afianza aún más la seguridad en lo que eres y te permite sentir con mayor fuerza el valor de la libertad.
Sacado del Rincon del tibet.....
http://rincondeltibet.com/blog/p-diez-razones-para-salir-de-tu-zona-de-confort-4741

lunes, 19 de octubre de 2015

Las Conexiones entre las Frecuencias de Energía y las Enfermedades

Comprendiendo como nuestro cuerpo se enferma
 a causa de la baja de frecuencia , energía y vibración.

Es necesario señalar lo que afecta a nuestra vibración para así comprender el como subirla o propiamente armonizarla, en resonancia con la vibración del Universo Divino.

Nikola Tesla dijo: Si quieres comprender el Universo, piensa en términos de energía, frecuencia y vibracion".
El plano físico es energía, las emociones y los pensamientos,  son vibración.
Los químicos en el organismo producen frecuencias y es a través de estos que se generan ciertos estados en el ser (tal como lo generan las sustancias químicas externas).

El cuerpo energético impacta al cuerpo mental-emocional-físico.  Todo lo que ingresa a nosotros o lo que se produce en nosotros impacta a estos cuerpos, por eso es necesario saber  lo que estamos ingresando o generando para poder vislumbrar los efectos.
Cuando el cuerpo energético vibra bajo, o en desarmonía, evidentemente se producen frecuencias desarmonicas.  Estas nos conectan con el bajo astral y permiten que se filtre cualquier movimiento de este plano.  En esta dimensión les llamamos: enfermedades, negatividad, accidentes, tragedias, sombras etc.

Como un ejemplo si hablando del alcohol, lo que hace es afectar a los neurotransmisores, afecta el centro de las emociones y la capacidad del juicio.  Al verse impactada nuestra red electromagnética se ven afectados nuestros centros energéticos, (chakras) nuestra frecuencia se altera o decae y nos volvemos no solo un emisor sino un receptor de la misma densidad vibracional.
Además, al momento de estar en contacto con la bebida, estamos conectando con las memorias colectivas relacionadas a este acto.  El alcohol ha plasmado en los campos morfogenéticos memorias de accidentes, enfermedades, violencia, muertes y demás eventos.  
Los campos morfogenéticos forman parte de la investigación del científico Rupert Sheldrake.

El cigarro es el mismo caso que el alcohol.  Pareciera que con esto segundo no hay alteración de la consciencia, pero si existe un desequilibrio en el organismo (respiración, presión arterial y frecuencia cardiaca).
 El simple hecho de que el cigarro haga que el torrente sanguíneo transporte menos oxigeno, bloquea la capacidad de reconexión que tenemos con " La Fuente". La Energía Madre es la que restituye y regenera las células, si existen bloqueos energéticos fuertes, entonces vienen "enfermedades" como el cáncer ( es por ello que bloqueos fuertes emocionales también están asociados a esta enfermedad).
No olvidemos que algo que parece tan "simple" como la respiración en el Yoga u otras disciplinas, ayudan al reciclaje de nuestros centros energéticos, así como la facilidad de entrar en estados profundos de conciencia. ( meditación).

Pero, si ese proceso de "respiración - oxigenación" lo afectamos con el cigarro u otras drogas, será complicado que la restitución celular sea en los tiempos que el organismo necesita.  De igual manera, la conexión con altas frecuencias a través de la meditación se ira poco a poco menguando. ( aunque en ciertos casos parezca lo contrario).  

El cigarro también ha generado un patrón morfogenético, así que el consumidor, sin importar la medida, esta abriendo en su campo de consciencia individual, las puertas al campo colectivo en donde están grabadas todas las memorias de enfermedad, adicción, sufrimiento etc. 

La drogas sintéticas y naturales, alteran la consciencia y producen un desfase energético entre el cuerpo mental y el cuerpo físico ( además de la perturbación emocional evidente).
No es lo mismo una meditación, en la que el cuerpo energético y el físico trabajan de manera conjunta para que finalmente el cerebro entre en frecuencias superiores, que el catapultar al individuo a otras frecuencias sin que este ejercite su voluntad.  Cuando no se ejercita la voluntad, el efecto es el contrario.  Si hay algo que se necesita para entrar en el plano astral y que las bajas frecuencias no se adhieran, es todo lo que tiene que ver con la voluntad: coraje, valor, fuerza y determinación.
La visualización es una herramienta poderosa para que el individuo se proteja, sin embargo, no olvidemos que la fuerza de la visualización y la intención van en medida de la voluntad.

Sobre el ingerir carne, hay que tener claro que el fruto o el vegetal, al momento de cortarlos siguen vivos.
Es como una flor que se corta y sigue viva en el agua.  No es lo mismo cuando un animal muere, ya que en este justo momento, se liberan sustancias químicas toxicas y el cuerpo entra en estado de putrefacción.   
El frances Daniel Briez en su libro "La ciencia de los  chakras" señala que el individuo que come carne consume las memorias del animal ( generalmente son estados de profundo estrés y sufrimiento). así como las sustancias bioquímicas.

Esto genera un déficit en el plano vibratorio de la persona y por ende la obliga a usar sus reservas vitales, provocando fugas y por ende genera vulnerabilidad en sus centros energéticos.

Briez señala que tambien los parasitos y larvas astrales se adhieren con mayor facilidad al cuerpo sutil por el hecho de comer carne así como también cuesta mas trabajo "eliminarlos".   Por eso, no es coincidencia que cuando un "paciente" necesita una pronta recuperación, se suspenda el consumo de la carne.

En el plano emocional, esta comprobado que la carne aumenta los niveles de agresividad.  En el plano neuronal, la sinapsis es mas lenta.  Tampoco es coincidencia que "las grandes mentes" se hayan abstenido del consumo de la carne (entre otras cosas).

Los pensamientos negativos son impulsos eléctricos con una carga vibratoria especifica, esto termina generando una estructura de creencias sobre uno mismo y el entorno; finalmente llega el momento en el que la creencia termina impactando a la creación de la realidad.  No olvidemos que todo comienza en la vibración sutil hasta que esta se densifica y se expresa en lo que llamamos materia.

Cuando movemos una mano, primero pensamos en hacerlo, lo que origina todo es un impulso eléctrico en el cerebro, que al ser procesado, envía la señal para que finalmente se de el movimiento.
Cabe señalar aquí los experimentos del Dr. Masaru Emoto en donde la estructura molecular del agua es impactada a través de los pensamientos.
Las emociones negativas derivan del campo del pensamiento, solo que aquí hay una frecuencia mayor y mas densificada.  Esto genera un centro  de atracción energética mayor.

El claro ejemplo lo vemos cuando alquilen sale "de mal humor" y todo le sale literalmente mal y genera una racha de eventos desafortunados.   Las emociones al generar fugas en el cuerpo energético, también contribuyen a la aparición de "enfermedades" así como a la conexión con eventos de la misma densidad vibracionales.

la mas fuerte de todas: El Miedo.

Si el ser humano logra percibir a los seres queridos "fallecidos", maestros ascendidos y demás seres de luz cuando esta vibrando alto o armónico y cuando la mente esta en una frecuencia mas relajada, si logra vibrar  alto cuando esta feliz, cuando ama, si la mente, el cuerpo y las emociones funcionan como una verdadera unidad cuando se "vibra alto", entonces, no le veo caso alguno para alimentarnos de bajas frecuencias en ningún sentido.

La vida es algo tremendamente interesante, mágica, maravillosa e ilimitada como para encerrarnos en la densidad.
La transformación de lo denso a lo sutil solo es  cuestión de comprensión, decisión, acción y continuidad.

Gracias a
Ndim David.
                                                                                       NAMASTE


lunes, 12 de octubre de 2015

Respirar bien la mejor herramienta para vivir mejor y mas sano.

El arte de respirar bien
.
 

La respiración es la llave maestra que permite que el cuerpo, la mente y la energía personal entren en equilibrio. Con un entrenamiento adecuado, es posible utilizar este recurso universal y vital como pocos para controlar el estrés, mejorar las funciones orgánicas y sentirse más relajado en la vida cotidiana. Las ventajas de aprovechar el mecanismo de respirar han sido reconocidas por la ciencia y usted puede obtenerlas desde hoy mismo, con sólo dedicar unos minutos diarios a esta práctica saludable y necesaria.
Aunque es un mecanismo poderoso que permite mejorar muchos de los síntomas molestos que nos aquejan día tras día, son muy pocos los atentos que aprovechan la respiración como un recurso para mejorar su salud integral.
Respirar es mucho más que proveer el aire mínimo y suficiente para no desmayarse: implica oxigenar cada uno de los tejidos del cuerpo y la sangre para que funcionen de manera más adecuada, lleven bienestar a cada uno de los rincones del cuerpo y alivien signos de inflamación, estrés o dolor. Con técnicas de respiración adecuadas, usted puede comenzar ya mismo a sentirse bien sin dietas, sin ejercicios intensos ni planes complejos de cuidado personal. La mejor idea para mantenerse en forma se encuentra muy cerca suyo.
Oxigenación: el quid de la salud
En la actividad física, en la alimentación, en la superación de momentos de tensión o de nervios, existe un aspecto de los procesos vitales que, por ser automático, pasa desapercibido: respirar. La buena respiración ayuda a sobrellevar el estrés, a reducir inflamaciones y dolor, mejorar la resistencia física y aprovechar el oxígeno en cantidad y en calidad para embellecer la piel y lograr efectos antiage, entre muchas otras ventajas que brinda este recurso universal y gratuito.
El proceso respiratorio
–          El mecanismo de la respiración es complejo y fantástico, pero ponerlo en práctica requiere de una técnica sencilla.
–          Cuando ingresa en los pulmones, el aire contiene oxígeno que es captado por la sangre gracias a la acción de los alveolos pulmonares, donde hay capilares sanguíneos en los que se “hace contacto” y se extrae el oxígeno del resto del aire —que contiene anhídrido carbónico y otros gases.
–          Mientras inspiramos, las costillas se separan, el diafragma baja y los pulmones se ensanchan. Al espirar, la caja torácica se relaja, el diafragma asciende y se comprimen los pulmones.
–          En cada movimiento respiratorio, un pulmón conduce 500 cm3 de aire en promedio, aproximadamente 20 veces por minuto.
–          Los pulmones tienen millones de alveolos que pueden utilizarse en su mayor parte para aprovechar la capacidad respiratoria. Respirar bien depende de esta utilización al máximo.
Malos hábitos que des-oxigenan
Si bien la técnica respiratoria puede lograr que la capacidad de los pulmones se amplíe y, así, mejore la resistencia física, la concentración y disminuya el estrés, entre otras ventajas que se verán en esta misma nota, no todos aprovechan esta posibilidad tan importante. Peor aún, tienen costumbres que afectan esta oportunidad de sentirse mejor. Entre esos malos hábitos que impiden aprovechar en un 100 por ciento la respiración se encuentran:
Respiración insuficiente: muchas personas sólo utilizan su capacidad respiratoria de un modo parcial que les permite mantenerse conscientes, por así decirlo, pero no desarrollan sus pulmones ni ejercitan el mecanismo fisiológico de la respiración. Respirar bien mejora el funcionamiento orgánico y el estado de los tejidos, por lo que una respiración parcial o deficiente anula estas posibilidades.
Tabaquismo: el uso del cigarrillo impide una correcta oxigenación no sólo porque hace más frecuente la inspiración por la boca, sino porque para la hemoglobina —partícula de los glóbulos rojos que transporta oxígeno— es más fácil combinarse con el monóxido de carbono que contiene el cigarrillo que con el oxígeno. Por lo tanto, puesta a elegir, en lugar de optar por el aire puro, forma carboxihemoglobina y no ayuda a oxigenar los tejidos del cuerpo.
Inspirar por la boca: la respiración correcta debe comenzar por la nariz. Sólo en ejercicios específicos se indica inspirar por la boca, pero en la vida cotidiana hay que inspirar por la nariz, porque las fosas nasales filtran las partículas tóxicas, acondicionan el aire y lo calientan para que sea mejor asimilado.

Diferentes modos de respiración: de lo “común” a lo “ideal”

A continuación, se califican las cuatro formas típicas de respirar de acuerdo con los beneficios que aportan: ¿Cuál es la suya? ¿A cuál desea llegar?
Respiración alta o clavicular
Calificación: 4 puntos
Características: al ingresar aire, los músculos del cuello tiran las costillas superiores hacia arriba, y éstas hacen ascender al resto. El abdomen y el diafragma casi no intervienen.
A favor: nada en especial.
En contra: Toma mucho esfuerzo, que se calcula en energía, pero aporta un bajo rendimiento respiratorio y no oxigena en profundidad.
Respiración media o intercostal
Calificación: 6 puntos
Características: cuando el aire entra a los pulmones, las costillas y el diafragma se levantan ligeramente, pero el abdomen casi no se ve afectado. El pecho se ensancha parcialmente.
A favor: es el modo automático más difundido, en el que respira la mayoría de las personas.
En contra: no aprovecha en gran parte la capacidad pulmonar y es deficiente en su oxigenación.
Respiración baja o abdominal
Calificación: 8 puntos
Características: cuando ingresa el aire, se dirige al abdomen y va completando la capacidad pulmonar de abajo hacia arriba. El diafragma se aplana y hace presión sobre el abdomen, el que se hincha para dejar paso a la cavidad pulmonar ampliada.
A favor: es la respiración más profunda y aporta los beneficios de una buena técnica.
En contra: es muy buena, y sólo habría que profundizar el entrenamiento para llegar a una forma completa.
Respiración completa
Calificación: 10 puntos
Características: sobre la base de la respiración abdominal, consigue que todos los músculos respiratorios entren en movimiento; por eso, los pulmones pueden llenarse y vaciarse por completo de manera rítmica.
En contra: es muy buena y recomendable, sólo que se logra con el transcurrir de los ejercicios.
Una excelente oportunidad
Con una correcta oxigenación, los pulmones pueden captar el doble de oxígeno de lo que están acostumbrados. Con eso, no sólo pueden mantener en condiciones aceptables al ser humano, sino que pueden aprovechar ese “aire sobrante” para mejorar el funcionamiento orgánico y desintoxicarse.
Para comenzar a identificar los movimientos del diafragma, siga estos pasos:
–          Acuéstese boca arriba y coloque las manos a los costados del cuerpo o sobre el vientre, para darse cuenta del ensanchamiento del abdomen.
–          Cierre la boca para acostumbrarse a inspirar el aire por las fosas nasales.
–          Mantenga las manos y los pies relajados, así como los hombros y el cuello deben abandonarse a su propio peso y no estar en tensión.
Respirar al 100%: la mejor oxi-medicina
Una gran parte de los síntomas de malestar podrían prevenirse o atenuarse con recordar esta llave maestra de la salud: la respiración. Sin dudas, respirar bien es una excelente técnica que aporta un remedio infalible: el oxígeno. Es por eso que reaprender a utilizar este recurso es una forma de aprovechar las ventajas de una “oxi-medicina” gratuita, sencilla y al alcance de todos.

Top-10 de beneficios: un ranking de bienestar

  1. Relajación integral: tanto el cuerpo como la mente se ven favorecidos con una respiración profunda y a conciencia. Esto sucede porque al respirar de manera abdominal o completa (la versión ideal) se estimula el sistema nervioso parasimpático, que produce una distensión de los músculos y aminora el ritmo cardíaco.
  2. Aumento de la capacidad respiratoria: al entrenarse en una respiración realmente beneficiosa, los pulmones se hacen más elásticos y receptivos a la entrada de aire. El tórax también sufre este efecto y, por lo tanto, es más fácil ensancharlo en cada inspiración. Este resultado se aprecia durante todo el día y no solamente cuando se realizan ejercicios especiales.
  3. Un mejor funcionamiento cerebral: al oxigenar todos los tejidos de una forma más profunda, el cerebro también se ve beneficiado. Así es como se estimulan las funciones de todo el sistema nervioso —no sólo del parasimpático, antes mencionado—, y  los centros y conductos nerviosos. De este modo, la actividad del cerebro se equilibra y aumenta su rendimiento.
  4. Control del sobrepeso: el control de la respiración calma la ansiedad y, por lo tanto, la necesidad de comer. De allí que los ejercicios respiratorios pueden ser un excelente aliado a la hora de iniciar un plan de adelgazamiento.
  5. Reducción de inflamación abdominal: el plan del abdomen plano puede ser cumplido, o por lo menos es posible acercarse, con una buena respiración. Ello sucede porque el estómago es, también, un centro en el que se acumulan las tensiones y, si hay estrés y nervios, uno de los síntomas es que la “panza” está inflamada. Si usted respira mejor, se relaja y a todo su cuerpo le pasa lo mismo. Además, la respiración profunda estimula el intestino y los riñones, con lo que se mejora la eliminación de toxinas.
  6. Alivia el trabajo del corazón: y, como contrapartida, lo mantiene fuerte por más tiempo porque no tiene que esforzarse de más. Al respirar en profundidad, una mayor cantidad de oxígeno puede entrar en contacto con la sangre en difusión por el cuerpo y, así, los tejidos orgánicos pueden oxigenarse sin que el corazón se tome un trabajo extra. Además, la respiración profunda estimula la circulación sanguínea, por lo que el sistema cardíaco no debe forzarse a continuar con este circuito por su cuenta.
  7. Efectos antiage: la oxigenación de los tejidos beneficia, por supuesto, a la piel, que a través de la respiración puede desintoxicarse y relajarse.
  8. Estimulación del funcionamiento gastrointestinal: los órganos digestivos reciben una cantidad mayor de oxígeno y se encuentran en mejor estado para cumplir su tarea. Asimismo, se encuentran fortalecidos por los movimientos del diafragma, que masajean los órganos de la sección abdominal: estómago, hígado, intestino y páncreas.
  9. Mejora del rendimiento intelectual: respirar mejor ayuda a oxigenar el cerebro, como ya ha sido dicho, y a reducir las tensiones. Por lo tanto, aumenta la capacidad de concentración, la mente se encuentra más relajada para pensar en abstracto y para resolver problemas que requieren de razonamiento y creatividad.
  10. Reducción de las consecuencias del estrés y de la ansiedad: al provocar efectos relajantes en un nivel nervioso, la respiración profunda ayuda a reducir el estado de alarma —que obliga a una respiración rápida y superficial, como si se estuviera agitado— y a relajar los impulsos cerebrales de alerta y defensa.
Evidencias científicas
Aunque todos los médicos, en sus consultas diarias, destacan la importante función de una respiración correcta, a continuación se presentan algunas conclusiones de investigadores que, en todo el mundo, avalan las recomendaciones sobre respirar bien:
–          La respiración profunda y el entrenamiento pulmonar para lograr inspiraciones más intensas mejora la resistencia física a la hora de hacer deportes y, en especial, en el caso de practicar natación (Universidad de Buffalo, EE. UU.).
–          La respiración profunda permite llegar a un estado de relajación desde el que podrían controlarse síntomas y reacciones que se consideran fuera de la influencia consciente (Dr. Herbert Benson, Escuela Médica de Harvard).
–          Los distintos tipos de respiración, según sean superficiales o profundas, inciden en el funcionamiento cerebral: cuando se respira de manera abdominal o completa, el cerebro emite más ondas alfa que cuando se lo hace de manera insuficiente (Dr. J. V. Hardt, Instituto Biocibernauta, Canadá).
–          Existe una relación directa entre buena respiración y disminución del estrés; respirar bien ayuda a crear un clima más calmo (Dr. Phillip Nuernberger, psicólogo e investigador sobre estrés).
–          Algunas prácticas de respiración yóguica disminuyen el consumo de oxígeno (O2) y la eliminación de dióxido de carbono (CO2) (Dr. M. V. Bhole, Yoga Mimamsa, India).

Dos opciones profesionales que ayudan a respirar mejor

  1. Yoga: esta técnica milenaria tiene como uno de sus pilares a la respiración abdominal o completa, a partir de la que logran beneficios de relajación, concentración y mayor resistencia física. De hecho, esta disciplina posee varios tipos de respiración, entre las que se destaca la yogui, lenta y profunda, con la que se realiza una gran parte de ejercicios. Dependiendo de la escuela, se suelen practicar las posturas combinadas con la respiración diafragmática (ver ejercicios) o con ujjayi: una técnica en la que se inhala por ambas narinas con la glotis cerrada y se exhala por la narina izquierda. Sin embargo, salvo la respiración básica o diafragmática, las otras prácticas respiratorias deben ser enseñadas por una persona calificada, pues si se hacen mal pueden ser perjudiciales para la salud.
  2. Fisioterapia respiratoria: se trata de un método médico por el que se puede reaprender a respirar, controlar el esfuerzo que realiza el organismo para este proceso y trabajar los movimientos del diafragma para fortalecer a los pulmones y al abdomen. Suele aplicarse, también, a personas con trastornos respiratorios diagnosticados.

Oxi-ejercicios para una respiración ideal

Aquí le presentamos una rutina sencilla para estimular su sistema respiratorio y lograr una respiración de tipo abdominal que, con el tiempo y el entrenamiento, podrá convertirse en completa. Practique todos los días durante 10 minutos aunque, si puede tener varias “sesiones” por día, mucho mejor.
A: Ejercicio básico de reaprendizaje
  1. Acuéstese boca arriba y flexione las piernas, de tal manera que sus pies queden apoyados en el piso. De esta manera, tendrá la cintura sobre el suelo (sin arquearse) y la respiración se equilibrará por su posición corporal.
  2. Coloque un libro sobre su vientre y otro sobre su pecho. Inhale profundamente, tratando de llevar el aire a la zona abdominal y, luego, a la altura de los pulmones. Deberá ver cómo el libro en el abdomen se eleva primero y, después, el que está en su pecho.
  3. Cada inspiración debe ser lenta y durar entre 7 y 10 segundos. Luego, contenga el aire durante 2 ó 3 segundos y mire un punto fijo.
  4. Exhalar viendo cómo baja, en primer lugar, el libro de la zona abdominal y, por último, el que está a la altura de los pulmones. Su espiración debe durar entre 7 y 10 segundos y, luego, intente vaciar sus pulmones de todo el aire. Manténgase así durante 3 segundos y repita el procedimiento 5 veces.
B: Tensión y distensión muscular
  1. Acuéstese o siéntese en una posición cómoda, sin arquear la columna.
  2. Cierre los ojos y respire de manera profunda cuatro veces.
Luego, controlando la respiración —sin que se vuelva superficial—, hay que contraer y relajar los brazos, la frente, el entrecejo, los ojos, las mandíbulas, los labios, los hombros, la espalda, los muslos y la espalda. La contracción de los músculos debe realizarse durante la inspiración y, la relajación, durante la espiración. Aprecie las diferencias entre estos dos movimientos, para reconocer mejor el cuerpo y hacerlo entrar en sintonía con una forma de respirar más adecuada.

C: Respiración yógica básica (diafragmática)
    1. Siéntese en una posición cómoda, relaje los hombros y el cuello, mientras mantiene la correcta alineación del tronco y de la espalda.
    2. Cruce los brazos y coloque que los dedos índice, mayor, anular y meñique bajo las axilas, mientras que los pulgares deben descansar en la zona pectoral, apuntando hacia arriba.
    3. Inhale profundamente por la nariz llevando el aire al abdomen. Exhale muy despacio, también por la nariz, mientras dirige su atención al movimiento ascendente y descendente del abdomen. Es muy importante mantener la espalda bien alineada durante la práctica, pues esto permite una mayor expansión del diafragma.
    4. Con la práctica, será necesario que la exhalación sea más larga que la inhalación: la proporción adecuada es de 1 tiempo para inhalar y 2 para exhalar.